lunes, 13 de octubre de 2014

Envenenado y Fantasmas Asesinos


De la mano y pluma de Vincent Baker y editados en español por Ediciones ConBarba nos llegaron ya hace algún tiempo dos juegos de rol que vamos a tratar juntos por ser de escasa entidad. Estos dos libros responden a ese formato rápido de “leer y ponerse a jugar” que muchos jugadores consumen por la poca preparación que necesitan. Nos referimos a Envenenado y Fantasmas Asesinos.


Empecemos con Envenenado. Este pequeño libro de grapa contiene todas las reglas y trasfondo necesarios para embarcarse en una aventura de piratas históricos. Es decir, no veremos magia, monstruos marinos ni acrobacias espectaculares. Es un sistema para jugar a Black Flag y no a Piratas del Caribe. La historia tiene un inicio ya dado que arranca con el envenenamiento del temible capitán pirata Azufre Jack, asesinado por un homicida que se hacía pasar por su cocinero. Los jugadores crean sus piratas y tienen que tomar las riendas de su destino a partir de este momento, tomando decisiones como quién será el próximo capitán del barco, qué hacer con ese flamante buque de la Armada Real que quiere sus cuerpos colgando de un mástil o cómo sobrevivir a la carestía de agua y víveres. A partir de aquí tenéis más o menos una libertad total para hacer las cosas a las que se dedicaban los piratas y se puede surcar el caribe torturando mercaderes, asolando puertos y violando y rapiñando en general. Gracias por la advertencia de sólo para adultos.

La premisa no es mala. Un mini-manual de estas características es lo ideal para partidas rápidas o para grupos que no pueden dedicar mucho tiempo a la preparación y el desarrollo y quieren algo que los sumerja directamente en la acción. El sistema es bastante sencillo y se basa en cuatro atributos: Alma, Ambición, Brutalidad y Diablo. La forma en que se utilizan éstos varía dependiendo si nos encontramos en una situación de pelea o no. Fuera de los combates los atributos se oponen unos a otros, tirando el jugador por el atributo que le ayuda a realizar la acción que desea y el DJ el que se le opone. Por ejemplo, abrirle la cabeza con un palo a un enemigo desarmado es una tirada de Brutalidad contra Alma. El objetivo de estas tiradas fuera de combate es ganar X, es decir, ventajas, que serán utilizadas en las peleas propiamente dichas, el centro del sistema. Dentro de las peleas se utiliza un atributo secundario, Perfil, que dependen del armamento que se lleve y de lo “loco que se esté” para lanzar tantos dados como se tenga en el atributo. En las tiradas de dados todos los 4, 5 y 6 son éxitos y el que más éxitos acumule, gana.

Así, tenemos un sistema muy enfocado al combate y que tiende de forma inevitable a él, lo cual no es ningún problema porque sabemos a qué estamos jugando. La creación de los personajes es muy narrativa y los niveles de atributos se establecen en función de elegir unos hechos que han sucedido, como cuáles son las ambiciones del personaje, qué pactos ha realizado y qué hechos traumáticos ha vivido (remarcando cuáles le hizo pasar Azufre Jack). Es obligatorio implicar a los otros jugadores dentro de estas decisiones.

Sin embargo, el problema puede venir precisamente por esto. En un barco cargado de multicriminales alcohólicos sin más objetivo que el de hacer cumplir sus pactos y ambiciones, que tienen que estar atadas a los otros jugadores (“Quiero violar al personaje de fulanito”) las partidas van a degenerar rápidamente en una sucesión de puñaladas por la espalda, casi siempre con armas (es increíble la cantidad de referencias a violencia sexual en el juego) e invocaciones al diablo hasta que los personajes se aburran de traicionarse entre sí.

Divertido, puede ser. Jugable más de dos horas, difícilmente.
Por lo demás, el apartado gráfico es correcto y la maquetación sobria y eficaz.

+ Lo bueno:
-Piratas, piratas, piratas y piratas.
-Reglas curiosas para gestionar decisiones personales.
-El precio.
+ Lo malo:
-El sistema está un poco descompensado.
-Tiende a transformarse en una sucesión de traiciones y asesinatos entre los jugadores.
-Puede ser repetitivo y de escasa rejugabilidad.

Por otro lado tenemos Fantasmas Asesinos. Se trata de una opción rolera muy diferente de lo que venimos estando acostumbrados y que al a vez es totalmente familiar. Fantasmas se compone de dos libro-juegos, uno para el Director y otro para el Jugador.

La premisa que se nos propone es la de un espeleólogo urbano que se ha adentrado por el sistema de alcantarillado en su exploración cotidiana (hay trabajos y trabajos) y se ha metido en los sótanos de un complejo industrial donde algo terrible sucedió y por el que vagan los fantasmas. Así, el jugador deberá avanzar esquivando, venciendo o ayudando a estas almas en pena mientras el Director fomenta con su imaginación este clima de terror. Ese es el punto fuerte del juego: el terror. Se supone que los dos jugadores deben alimentar la ambientación recurriendo a sus peores pesadillas, haciendo a los fantasmas y los escenarios lo más terroríficos y perturbadores posible.

El sistema es muy sencillo. Cada vez que el jugador tenga que realizar alguna acción robar una carta de una baraja de póker y suma el resultado de todas las que tenga en la mano, si supera un número ha tenido éxito y las conserva, si ha fallado pierde y las descarta todas, teniendo que volver a empezar. El Director por su lado roba una carta boca abajo cada vez que el jugador se va aproximando a la salida del laberinto de los horrores en el que se encuentra y cuando robe a la cuarta se descubren todas y se comprueba el número de palos que tiene la mano; cuantos más palos se hayan descubierto más cerca está el jugador de huir.

En cuanto a maquetación es la propia de un libro juego, con una paginación par para el libro del jugador y una impar para el del Director. No cuenta con ningún alarde y el apartado gráfico se reduce a las imágenes de portada y contraportada, sin nada reseñable.

Lo bueno:
-Una opción interesante que se sale de la norma, tanto del rol como de los libro-juegos.
-Perfecto para dos jugadores que buscan un rato de entretenimiento.
-Con dos personas verdaderamente imaginativas (o perturbadas) y un poco de ambientación puede conseguirse algo que de mucho miedo.

Lo malo:
-Rejugabilidad nula
-Muy corto
-Podían haber hecho un esfuerzo para incluir dos jugadores y un Director

La conclusión para estos dos títulos de conBarba es que apuntan maneras y plantean cosas interesantes pero no llegan a dar la nota. Aunque claro, el precio es extraordinariamente competitivo pues se venden los dos juntos por diez euros o cinco en pdf. Juzguen ustedes mismos.


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