lunes, 8 de octubre de 2012

¿Qué he hecho para merecer este Libro?


Reconozco que no sabía que nombre poner a esta entrada, porque en principio iba a ser una reseña aunque no diré para que libro iba a ser. Llevo algunas semanas leyendo el libro en profundidad porque la mesa de juego, una vez más, me la ha jugado y entre una multitud de opciones me han pedido jugar a este juego. 

Pero hoy no voy a hablar de eso. Hoy quiero hablar de algo que pensé que acabó con una etapa antigua, de antiguo esplendor rolero que llegando a su cenit cayó en picado a los infiernos del silencio durante unos años para después volver a resurgir como el ave fénix. 

Hoy quiero hablar de la calidad de los manuales.

Es bien sabido, hablando muy claramente, que el rol en sí nunca ha sido un hobby barato por mil razones   (aunque otras personas no estén de acuerdo) discutibles todas y que no voy a entrar a valorar, pero si que es cierto que hoy en día no hace falta gastarse nada o casi nada para jugar, pero los que llevamos ya tiempo en esto y tenemos más de un manual hemos vivido los altibajos editoriales y hemos tenido que aguantar que nos vendan libros con una calidad pésima por  un precio injustificado.

Todos recordarán aquella época donde antes de comprarte un manual en pasta blanda te santiguabas según la religión que profesases porque sabías que era una lotería y en cualquier momento se te desharía en las manos. Es más, de aquella época se extendió ese mito de ''cuidado aquel que se aventurara a abrir un manual más de 90º''. 

Las nuevas editoriales que vinieron llegando después, la verdad han conservado una calidad regular - buena, insisto también según la suerte que tuvieras. Este fenómeno que fue algo habitual hace tiempo pasó a ser una anécdota y ahora, en la actualidad, nunca pensé que me volviera a pasar. Tener que volver a restaurar libros "nuevos".

Hoy en día, lo que si que parece algo normalizado entre algunas editoriales, es sacar manuales demasiado tochos (para mi es tocho todo lo que no pueda leer cómodamente en la cama por diversas razones, peso, tipografía, etc), ese tipo de libros son  los que dejas tranquilos en la estantería en posición normal y ellos solos poco a poco se van abriendo como un abanico (normalmente nunca llegan a romperse) y en los peores casos se despegan ligeramente del lomo superior debido al peso.


Otro defecto que suele aparecer según las calidades de las portadas es un doblez, tal vez por la humedad, hacia fuera o dentro según le dé, a mi hasta la fecha siempre ha sido para fuera.

Aquellos que me conocen más y vosotros que leéis nuestras reseñas sabéis que cuido mis libros y por mucho que los use no se les suele notar el paso del tiempo aunque sea como el básico del MERP soldado de mil batallas que hasta para dirigir en jornadas lo llevo sin preocupación. 

Se que estamos en tiempos muy difíciles, lo sé demasiado bien,  pero no es justo con el precio que tienen muchos manuales que los consumidores, además del esfuerzo económico, tengamos que seguir sufriendo este tipo de cosas por abaratar costes.

No he hecho esta entrada queriendo señalar una o dos editoriales, no es mi intención reprochar nada a ninguna de ellas, simplemente necesitaba descargar mi total y profunda indignación  e impotencia ante este tipo de problemas que ojala se queden en anécdotas de biblioteca.

4 comentarios:

  1. No es un mito lo de los 90 grados, realmente según las encuadernaciones, es someterles a mucha presión. Un pasta blanda (rústica) debería doblarse su portada en la línea a los pocos centímetros que tiene del encuadernado. Precisamente porque eso está ideado para que cuando abres el libro no tire de ahí que es donde la portada se come un poco de de espacio pegándose a la parte delantera y trasera. La gente veía cuando lo hacía con miedo, pero es ''matar'' el libro para que funcione bien, lo que en la mili se hacía con las botas que te daban. Doblas un poquito y ea, ya puede usarse mejor y sin que te de problemas.

    La pasta dura, por como tiene un tramito de tela (del sobrecosido) está especialmente diseñada para asentarse en una mesa (si está encuadernado bien, claro) y no tienen ese problema. Comprueba tus libros y veras que su ''bisagra'' funciona y se dobla, aunque para que no se fastidie, también tienes que observar como la tira de tela forma una U invertida, haciendo que no sufra la zona central de una práctica que debe ser normal y soportada como abrir un libro en una mesa. Cuando has ''matado'' un rústica y se deshace al tiempo o cuando un cartoné no resiste esta prueba (y no la falla por crepitar, depende de como cruja, que hay muchos miedos) están bien, pero son innegables dos cosas:

    1- Hay distintas calidades y precios, así que me parece que alguna vez se ha buscado ahorrar en edición y el libro no agunataba unos mínimos respetables y necesarios.

    2- A pocos libros se les da tanta batalla como a los manuales siendo referencia en una mesa. se usan mucho y a veces con nervios porque te va en ello el respeto como director o la vida como jugador.

    Te lo intento poner en G+ si es que aquí anda el debate sobre el asunto, me sorprende que no haya más comentarios TODOS hemos estado sometidos a la calidad de los libros como usuarios.

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  2. Pfff... yo el suplemento de Luna Plateada de Forgotten estalló literalmente a los pocos días de uso, no quedó una página en su sitio nunca más. El resto de manuales la verdad es que me han resistido bastante bien el paso del tiempo, básico de FR inclusive, que mira que tuvo machaque el pobre.

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  3. Buff, al ver la tercera foto me ha dado un miedito... El mío creo que va por el mismo camino y la verdad es que me preocupa bastante xD

    ¿Con restaurar los libros a qué te refieres en concreto? ¿Algo en plan casero para corregirlos o llevarlos a algún profesional? No me gustaría que mi ejemplar quedara hecho un desastre así que mejor tener esos "remedios" al alcance cuando vea que los desperfectos se ponen serios.

    ¡Un saludo!

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    1. Precisamente el caso de la tercera foto no te preocupes, nunca llegan a romperse como tal, lo que puedes hacer es cada cierto tiempo darle la vuelta (yo lo hago).

      A restaurar libros me refiero a algo en plan casero, me gusta ser manitas sino acuérdate de la pantalla casera, con los despegados cola blanca si el libro es cosido también he cosido "lomillos" y me he atrevido a pegarlos después y resisten. Si que es verdad que lo de coser y después pegar es que el libro estaba reventado con los simples despegos no me da tanto miedo porque por experiencia he comprobado que echar cola blanca y dejar el tema un día reposar con peso da muy buenos resultados.

      El quid de todo esto es que no es normal pagar tantos € por libros que se deshacen. Toda esta entrada es fruto del juego que ando dirigiendo actualmente y pensaba hacer reseña que en la segunda lectura casi me queda con la tapa en la mano (el libro de la primera foto).

      Gracias por comentar :-)

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